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Big data en el desarrollo inmobiliario

05 / 13 / 2018 — Sofía García

El mundo está generando millones y millones de kilobytes de información todos los días. Con el surgimiento de internet y la rápida adopción de la web a nivel mundial, en la historia humana se ha inaugurado un nuevo periodo, la Era de la Información.

La Ley de Moore explica cómo la tecnología de la información avanza a pasos agigantados. Esta ley establece que los microprocesadores duplicarán su poder cada dos años y reducirán su tamaño a la mitad, creando nuevas posibilidades de desarrollo en menor tiempo.

La información también está siguiendo este comportamiento: se multiplica rápidamente y su almacenamiento es cada vez más simple y económico. De la madurez de este proceso ha surgido una nueva corriente llamada big data.

Este término se refiere a la gestión y análisis de enormes cantidades de datos que no pueden ser tratados de manera convencional. Cuando el volumen, la variedad y la velocidad de la información superan el análisis tradicional y se requiere de otras herramientas tecnológicas para su procesamiento, hablamos de big data.

En sus inicios, el internet era solamente una fuente de consulta unidireccional: es decir, la mayoría podía obtener información y solo una escasa minoría tenía acceso a generarla o modificarla.

Ahora, con la Web 2.0, la información se democratizó y se volvió de dos direcciones: es posible tanto consultarla como crearla. Herramientas de hardware —el teléfono y los dispositivos móviles— y software —redes sociales, foros y blogs— facilitan dicho proceso en todo momento.

Esto ha desencadenado una serie de transformaciones socioeconómicas y culturales en todo el mundo. Ejemplos de estas disrupciones con big data y el sharing economy son plataformas en la nube como Uber, que cambió el servicio de taxis en el mundo; Airbnb, que revolucionó la hotelería; o Netflix, que cimbró la industria de la televisión.

Lo mismo sucederá con el real estate. Aunque esta industria no será afectada en todas sus áreas, sí tendrá que transformarse y adaptarse para ser más abierta, transparente y accesible respecto a la información que brinda para la toma de decisiones.

Justo en este aspecto del acceso a la información es donde el data analytics impactará más, según un estudio de Fingent.com.

Un ejemplo de este impacto es Zillow, un servicio en línea de búsqueda de propiedades habitacionales en todo Estados Unidos. En su gran base de datos integran el perfil del inmueble, su precio y sus amenidades. Esto ahorra tiempo a brókers y potenciales clientes quienes se ven benficiados de cerrar los ciclos de venta o renta más rápidamente.

En general, es de esperarse que la industria inmobiliaria recurra al análisis de big data para generar una mayor transparencia en el mercado, minimizar riesgos de inversión, disminuir burocracia y brindar mayor acceso a inversionistas sin altos capitales.

Esto provocará un crecimiento para el sector en la siguiente década, sobre todo en sitios con poblaciones aún jóvenes y económicamente muy activas.

Aunque apenas está en crecimiento, la industria de la información avanza pasos agigantados. El desarrollo tecnológico exige que las empresas se adapten rápido a los cambios o a sufrir un rezago frente a su competencia. La adopción de cambios rápidos es más accesible teniendo la información al alcance de la mano. Esa es precisamente la promesa del big data.

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